Trabajamos con mesas institucionales que dejaron atrás los scripts rígidos. El agente lee titulares, comunicados y notas de analistas sin normalizar, y ajusta los límites de riesgo del portafolio en la misma sesión. El operador conserva el control: puede congelar al agente, revisar el registro y revertir una banda dinámica cuando algo no cuadra.
Lectura de flujos no estructurados
El módulo de lenguaje extrae entidades, tono y urgencia de texto en bruto: titulares, comunicados, transcripciones. No espera a que un analista etiquete nada. La señal se convierte en un vector de riesgo comparable con los topes vigentes del portafolio.
Latencia medida entre publicación y orden
Entre la aparición del titular y el envío de la orden no pueden pasar más de unos pocos milisegundos. Diseñamos el pipeline para que ese tramo sea auditable: cada decisión queda fechada y se puede reconstruir a posteriori, incluso cuando el resultado fue adverso.
Bandas de riesgo que se ensanchan con la incertidumbre
Los umbrales duros nunca se cruzan. Por encima de ellos, el agente negocia bandas dinámicas según volatilidad, liquidez y correlaciones observadas en la sesión. Cada movimiento del límite queda registrado con hora exacta para cumplimiento normativo.
Filtro de ruido y control de sobreajuste
No toda noticia mueve la cartera. Descartamos señales redundantes, evitamos depender de una sola fuente y revisamos las ventanas de entrenamiento para no confundir correlación espuria con relación real entre activos.
Verificación de liquidez antes de ejecutar
Una orden defendible en teoría puede ser costosa si el libro no tiene profundidad en ese instante. El agente consulta el estado del libro, aplica límites por contraparte y descarta operaciones atípicas que luego pasan a revisión humana.
Registro de auditoría y revisión de fallos
Cada cambio de límite, cada orden y cada descarte quedan en un registro reconstruible. Cuando el agente se equivoca, revisamos el diseño de las reglas, no solo la ejecución. Ese hábito es el que sostiene la confianza de la mesa.