Canales de soporte y tiempos de respuesta
Si algo del proceso no encaja con lo que ves en pantalla, conviene saber por dónde entrar y qué plazo maneja cada vía. Los agentes autónomos que operan sobre flujos de noticias en vivo no admiten respuestas improvisadas: por eso el soporte está separado por tipo de consulta y cada canal tiene su propio tiempo de respuesta.
Cuando la consulta arrastra capturas, registros de ejecución o cambios de límites que hay que reconstruir, el correo es el canal correcto. Adjuntá el rango horario y el identificador de sesión si lo tenés a mano.
Respuesta habitual: dentro de un día hábil. Casos con auditoría de operaciones pueden extenderse a dos.
info@aov-game.comSi el agente quedó detenido, un límite se movió sin que lo esperaras o hay una orden en revisión, llamá. Es la vía más rápida para congelar un proceso y evitar que siga ejecutando.
Atención en horario de mercado. Fuera de ese rango, dejá mensaje y se retoma al abrir.
+54 9 11 3597 9448Preguntas sobre etapas, requisitos de acceso o qué documentación conviene preparar antes de conectar un agente. No hace falta apuro: se responden por orden de llegada.
Respuesta habitual: dos a tres días hábiles.
Formulario de contactoSi tu duda es sobre cómo funciona el arranque, los plazos entre etapas o qué se espera de tu lado en cada una, probablemente ya esté resuelta en las preguntas frecuentes. Ahí están los casos que más se repiten.
Ver preguntas frecuentes o revisar la guía de ayuda.
Así avanza un proyecto de agentes autónomos sobre flujos de noticias: qué se define primero, qué se prueba antes de conectar capital y en qué momento el operador recupera el control. Sin atajos ni promesas de rendimiento.
Antes de escribir una línea de código se acuerda qué activos cubre el agente, qué fuentes de texto entran (comunicados, titulares, notas de analistas) y qué señales quedan fuera por ruido o baja trazabilidad. También se fija el horario de operación y los mercados donde el libro tiene liquidez suficiente para las órdenes previstas.
El módulo de lenguaje se entrena y evalúa sobre el corpus real del cliente, no sobre datos genéricos. Se mide latencia entre publicación y vector de riesgo, se descartan fuentes que introducen retraso y se documenta qué entidades y tonos reconoce el modelo. Aquí se decide si el agente lee en bruto o si pasa por un normalizador previo.
Se separan dos capas: umbrales duros que el agente nunca cruza y bandas que puede ensanchar o estrechar según volatilidad, liquidez y correlaciones observadas en la sesión. Cada movimiento de límite queda registrado con marca temporal para que cumplimiento pueda reconstruir la decisión minutos después.
El agente opera primero contra datos históricos y luego en papel, con el libro real pero sin enviar órdenes. Se revisan los casos donde actuó dentro de sus reglas y aun así el resultado fue costoso: sobreajuste a un comunicado ambiguo, correlaciones espurias en la ventana de entrenamiento, ejecución sobre liquidez insuficiente. Cada fallo se traduce en una salvaguarda nueva.
La puesta en marcha arranca con exposición reducida y revisión humana de operaciones atípicas. El operador mantiene la potestad de congelar al agente en cualquier momento, y esa facultad se prueba antes de ampliar límites. La ampliación depende de métricas de estabilidad, no de un calendario fijo.
Una vez en régimen, el trabajo se centra en vigilancia: deriva del modelo, cambios en las fuentes, aparición de correlaciones nuevas. Se revisa el registro de auditoría cada semana y se reentrena la capa de lectura cuando el vocabulario del mercado cambia. El agente no se deja solo; se le da mantenimiento como a cualquier sistema que mueve dinero.
Si quieres ver cómo se aplican estas etapas a un portafolio concreto, revisa los servicios de implementación o escríbenos desde contacto.
Estas aclaraciones fijan el marco de lectura de la página. Si algo no aparece aquí, no forma parte del proceso descrito.
Agente autónomoUn programa que lee flujos de noticias sin normalizar, extrae entidades y tono, y traduce esa lectura en ajustes de exposición. No es un script con reglas fijas ni un modelo que solo puntúa titulares: decide y ejecuta dentro de los márgenes que le habilitó el operador.
Latencia relevanteCuando hablamos de milisegundos nos referimos al tramo entre la publicación de un comunicado y el envío de la orden. El tiempo de cómputo del modelo cuenta, pero también el de verificación de liquidez y el de registro de auditoría.
Límites dinámicosEl agente puede ensanchar o reducir bandas de riesgo según volatilidad y correlaciones observadas en la sesión. Los umbrales duros definidos antes de abrir el mercado no se cruzan nunca, ni siquiera con autorización del propio agente.
Intervención humanaEl operador conserva la potestad de congelar al agente, revertir una orden atípica y revisar el registro de cambios de límites. La autonomía no elimina la supervisión: la desplaza a otro momento del ciclo.
Fuera de alcanceEsta página no cubre custodia de activos, cumplimiento normativo por jurisdicción ni acuerdos con contrapartes. Tampoco describe resultados esperados: los fallos documentados en el blog muestran que un diseño defendible en teoría puede costar caro en la práctica.
Cómo empieza, paso a paso
Ninguna mesa institucional salta de un script rígido a un agente autónomo en una sola sesión. Lo que sigue es el orden real de adopción: qué se prueba primero, qué se deja en manos del operador y en qué momento el sistema empieza a mover sus propios topes de riesgo.
Fase inicial
El agente recibe titulares, comunicados y notas de analistas en bruto, sin normalizar. Durante esta etapa solo emite señales: extrae entidades, tono y urgencia, y las compara con los límites vigentes del portafolio. No envía órdenes. El objetivo es medir cuánto ruido descarta antes de tocar capital real.
Primer control
Se habilita la ejecución únicamente dentro de una banda de exposición fija y en un horario definido. El operador conserva la potestad de congelar al agente con un comando único. Aquí se mide la latencia real entre publicación y orden, que no puede superar unos pocos milisegundos para ser útil.
Ajuste dinámico
El agente empieza a modificar sus propios topes según volatilidad, liquidez y correlaciones observadas en la sesión. Los umbrales duros nunca se cruzan; las bandas intermedias se amplían o reducen con la incertidumbre. Cada cambio queda en un registro de auditoría que reconstruye la decisión con hora exacta.
Revisión
Las órdenes que se apartan del patrón esperado se marcan para revisión humana. No se trata de desconfianza automática, sino de detectar sobreajuste a una sola fuente, correlaciones espurias o ejecuciones sobre libros con liquidez insuficiente en ese instante.
Operación estable
El agente opera dentro de sus reglas y el equipo revisa el diseño de esas reglas, no cada ejecución. Cumplimiento normativo puede reconstruir por qué un límite se movió a una hora concreta. La supervisión se concentra en los bordes del sistema, no en el flujo normal.